«¡Me duelen y me dan frío los pies!». Eso es lo que te susurra una vocecita en tu cabeza cada vez que te pones las botas de esquí. Efectivamente, empieza el invierno y, con él, su calvario. Tensiones musculares, puntos de presión, pies helados, cansancio rápido, rozaduras y ampollas: la oficina de quejas está abierta y, con ella, la lista de dolores se alarga.
Sin embargo, existe una solución. Un remedio que no es milagroso, pero que puede revolucionar su práctica: ¡poner plantillas en sus botas de esquí! Diseñadas por nuestros expertos del centro de podología en colaboración con nuestros atletas, aportan comodidad, calor y rendimiento. En este artículo de preguntas y respuestas, aprovechamos nuestros 50 años de experiencia para informarle y asesorarle sobre este problema recurrente al que se enfrentan todos los apasionados del esquí y el snowboard.
¿Cómo evitar el dolor de pies al esquiar? ¿Por qué las plantillas te permiten mantener los pies calientes y evitar los puntos de presión? ¿Qué modelo elegir? ¡Te lo contamos todo!
«¡Me duelen y me dan frío los pies!». Eso es lo que te susurra una vocecita en tu cabeza cada vez que te calzas las botas de esquí.
«Nuestras plantillas aportan: comodidad, calor y rendimiento. »
¿POR QUÉ ME DUELEN LOS PIES EN LAS BOTAS DE ESQUÍ?
El esquí y el snowboard someten a los pies a esfuerzos intensos y perjudiciales: en primer lugar, una posición estática prolongada; en segundo lugar, fuertes tensiones mecánicas; y, por último, un entorno frío y húmedo.
Entonces, ¿por qué te duelen los pies con las botas de esquí?
El dolor puede tener diferentes orígenes:
- Falta de soporte del arco plantar
- Mala distribución del peso
- Puntos de presión localizados, amplificados por la rigidez de la bota
- Un pie que se hunde a lo largo del día, debido al cansancio
- Acumulación de humedad, debido al sudor o a la nieve exterior, como consecuencia de una respirabilidad deficiente.
- Uñas que se ennegrecen por golpear contra la parte delantera del botín.
«Una posición estática prolongada, fuertes tensiones mecánicas, un entorno frío y húmedo».
¿CÓMO EVITAR EL DOLOR DE PIES AL ESQUIAR?
Esta es la pregunta que se repite como un estribillo a lo largo del invierno. Nuestra respuesta es sencilla e inmutable: para que no te duelan los pies, ¡pon plantillas en tus botas de esquí!
¿Por qué? Porque el dolor no es solo el resultado del frío o de un mal ajuste, sino que, en la mayoría de los casos, es consecuencia de la falta de sujeción y estabilidad del pie.
Para evitar el dolor de pies es fundamental que exista una interacción eficaz entre los extremos y las botas. Esa es la función específica de las plantillas y la razón por la que son la mejor solución para esquiar durante mucho tiempo con la mayor comodidad posible.
«El dolor no es solo consecuencia del frío o de un mal ajuste, sino que, en la mayoría de los casos, es el resultado de una falta de sujeción y estabilidad del pie. »