¿Quién no ha sentido esa sensación casi placentera al quitarse las botas de esquí después de un largo día en las pistas? Nadie... Porque tener dolor en los pies al esquiar con botas rígidas y ajustadas se ha convertido en algo habitual. Dolores persistentes que se localizan especialmente en la espinilla, uno de los problemas más frecuentes entre los esquiadores.
Presión excesiva, roces desagradables, puntos de apoyo sensibles: ¿cómo decirles adiós? En Sidas, hemos desarrollado junto con nuestros campeones, aquellos que cada fin de semana de invierno eslalon entre las puertas del circuito de la Copa del Mundo, una protección tibial de gel innovadora, imperceptible y duradera: el Shin Protector Evo.
Descubra este accesorio discreto pero indispensable, diseñado para aumentar la comodidad de sus botas de esquí, al tiempo que optimiza la precisión y el rendimiento.
«Dolores persistentes que se localizan especialmente en la tibia, uno de los problemas más frecuentes entre los esquiadores».
«No, ¡las espinilleras no son exclusivas de los futbolistas!».
¿Qué hacer cuando mis botas de esquí me hacen daño en las tibias?
Si sufres dolores tibiales al esquiar, existe una solución tremendamente eficaz: las protecciones de gel para las tibias. Porque no, las protecciones para las tibias no son exclusivas de los futbolistas.
Estas protecciones permiten:
- Absorber la presión ejercida por la bota, en un deporte en el que se repite constantemente que hay que flexionar y presionar con fuerza la lengüeta delantera.
- Distribuir equitativamente los puntos de apoyo.
- Limitar el roce directo entre la piel y la bota.
Además, estos accesorios, que rápidamente se vuelven indispensables, cumplen su función con total discreción. Finas, flexibles e imperceptibles, las espinilleras Sidas están diseñadas ergonómicamente para integrarse perfectamente en tu equipo, sin crear grosor adicional y sin afectar a la transmisión de energía necesaria para controlar los esquís.
«Absorber la presión ejercida por la bota, distribuir equitativamente los puntos de apoyo y limitar el roce directo entre la piel y la bota».